India – Intensa e Inolvidable

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Sentía que no estaba lista, había leído tanto al respecto, había visto películas y documentales, había hablado con locales y turistas, el picante y sus condimentos, el maltrato hacia las mujeres y el acoso, la pobreza, la inseguridad, las enfermedades y los temas de salud pública, ¿qué tanto debía salirme de mi zona de confort para estar lista?, todo me abrumaba y me llenaba de pánico suponiendo. Después de varios meses de viaje, empecé a sentir que necesitaba algo diferente, más profundo, más transformador, ya no estoy segura de cómo llegó la palabra Vipassana a mi cabeza y en un par de horas compré un boleto de avión para India.

07.10.2018

Acabo de sentarme en el avión que me llevará a Delhi, seguro será un destino más para muchos, para mí es algo grande, estoy temblando del miedo, me hice un ocho empacando (no tengo la ropa adecuada) y no tengo ningún plan (¡viajar a un lugar así requiere de planes!), así que tendré que organizarlo todo cuando llegue. Lo sé, va a ser caótico, nuevo, diferente, sí, tengo miedo y ansiedad, pero a la vez emoción, va a estar bien, todo va a salir bien, aunque siendo sincera, la palabra violación pasa muy a menudo por mi pensamiento después de tantas advertencias, no tomar taxis sola, no salir en la noche, no caminar sola, tener cuidado en el trato con los hombres y claro, nada de mostrar hombros, escote o piernas.

El primer día supe que todo era mentira, creyendo en las experiencias de los demás cuando la vida solo te muestra que hay que recorrer nuestros propios caminos, fui muy ingenua en creer en los prejuicios ajenos. Estoy de acuerdo con las palabras de un amigo de viaje que describía la expresividad de los Indios hacia fuera, mientras que los Europeos  se expresan hacia adentro. Sí, ellos te miran con deseo, curiosidad, intriga, duda, emoción, no se cohíben en la forma de comportarse, de hablar o de opinar y no digo que esté bien o mal, como alguna vez tuvimos una conversación acerca de las cremaciones al lado del río Ganges, es sencillamente diferente. ¿Qué tanto estás dispuesto a olvidarte de los prejuicios o a calificar algo?, ¿Qué tanto estás dispuesto a fluir con el día a día, con el Shanti Shanti?, es una sociedad que acepta las cosas como son, así para nosotros parezca todo patas arriba. Bienvenidos, no es América o  Europa, no es Australia o Japón, es INDIA. MF

Algunos esperan leer acerca del viaje, pero cómo describo un país con desiertos, camellos, ríos, inundaciones, montañas, y falta de agua potable, riqueza, flores, paisajes increíbles, abundancia en comida, infinitos sabores y a la vez miseria, enfermedades, mucha basura, mierda en las calles, animales, hermosas aves, elefantes, bandadas de monos que pueden ser peligrosos, cucarachas y ratas, tecnología, rascacielos, desarrollo y a la vez, sentirse como un siglo atrás, con vacas en medio de las calles y niños viviendo en la basura, con un ruido que resulta realmente perturbador en las ciudades, con una contaminación que te nubla los ojos, y con olores que pueden hacer vomitar. Si, es que parece que todo lo que amamos siempre tiene una pizca de kriptonita. Y si no quieres sentir los efectos de la kriptonita, es mejor encerrarse y rezar para que el techo no se caiga.

Intentémoslo, India es INTENSA. Miradas como si fueras extraterrestre, comida que deja sabores que no habías experimentado, lugares milenarios que te hablan y te asombran, sonidos que te llegan al alma y mueven tu cuerpo, infinitas historias reales e imaginarias que aún no me quedan claras, espacios que te hablan como si no fueras un visitante, tradiciones llenas de respeto y fe, olores profundos, personas, muchas personas, y muchas más personas, con sus historias, con sus vidas, es que no puedes ser inmune, es que no puedes ser indiferente, es que este lugar y estas muchas personas te impactan porque seguramente todos tenemos algo de indios. Quizás parece todo tan ajeno, pero cuando encuentras la paz en medio del caos sabes que en ese caos está la esencia de todo. Quizás no se trate de India, quizás se trate del por qué vamos ahí, y entonces empiezas a conectarte, empiezas a entender, empiezas a ver.

Puedo decir que nunca había conocido tantas personas en mi vida que dejaran una huella y además un espacio en mi corazón tan rápido, seguramente serán viejos amigos, amigos de otras vidas. Puedo decir que nunca había puesto tanto picante en mi boca sintiendo que me iba a vomitar y que tuve que botar esa comida, que los niños en las calles jugando y pidiendo limosna llenaron de lágrimas mis ojos, que el respeto de los jóvenes por los mayores me llenó de admiración, que la generosidad inesperada de tantos me asombra, que las caminatas en sus montañas me dejó sin aliento, que me sentí segura en sus callejones oscuros y llenos de basura, que me divertí con las risas y miradas de personas curiosas que pasan por atrevidas, que sus trajes y colores aún adornan mis ojos, que no me pude acostumbrar a los tumultos de personas empujando pero aprendí a manejarlo, aprendí a enfocarme, a fijarme en mis pasos. Puedo decir que hubo algún día que me sentí abrumada y cansada, pero que hubo muchos más días donde me sentí en calma, feliz y libre. Puedo decir que ahora me rio recordando mi desesperación por leer todo acerca de la India y encontrar conocidos para no estar sola, incluso estuve a punto de contratar a un conductor para que hiciera la labor de guía y casi guardaespaldas (por sugerencia de una amiga que había estado ahí). Tanto que escuché y leí, para llegar a la conclusión de siempre, hay que vivir y experimentar por nuestra cuenta.

01.12.2018

Ha sido diferente, absorbente, increíble, intenso e inolvidable. Me dejé llevar por la corazonada de venir, por esa intuición, a pesar de estar llena de nervios y de miedo por no sentirme lista, por creer que necesitaba vivir más y salirme más de esa zona de confort en la que me encontraba hace un año, pero quizás todo este tiempo me equivoqué, esta parece ser mi nueva zona de confort. Ir de un lugar a otro, dejar los detalles y planes a un lado, vivir ese ahora, apagar el ruido exterior, escuchar ese interior, dejarme llevar por la energía de los lugares y las personas, sentir, sentir intensamente, sonreír, recibir y siempre dar.

Cada día desde que llegué ha sido una experiencia, no he parado, ni entiendo de donde viene toda esa energía. La cuenta regresiva empezó y no me quiero ir.

Empiezo a conocer otra parte de India y ¿es hora de partir?

No puedo entender racionalmente lo que pasa aquí, pero lo puedo sentir. Nunca antes me había conectado con tantas personas, no es el lugar, es la gente, es la gente de y en este lugar lo que me deja sin aliento, quienes me ponen lágrimas en los ojos con sus historias, quienes ponen a latir fuerte mi corazón y arrebatan mis sentidos, es esta gente con la que quizás hablas minutos, horas o compartes si eres afortunado un par de días, un abrazo, una mirada, o un sacudón de manos que mueve tu alma entera. Me siento agradecida, eternamente agradecida de haberlos conocido, de cada instante, de cada sonrisa, si, es en este lugar, pero son ustedes los que hacen para siempre India inolvidable. Gracias.

Dos meses son insuficientes, volveré, volveré muy pronto.

NAMASTÉ

Un comentario Agrega el tuyo

  1. Terka dice:

    Toda una vida no sería suficiente para sentir que uno conoce este país. No importa si volverás o no, las puertas en ti que se abrieron no se van a cerrar. Así es este país. Estoy feliz por ti.

    Le gusta a 1 persona

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